Gabriela Félix tiene 24 años y estudia psicología. Antes de crear un perfil en MeuPatrocínio, trabajaba vendiendo seguros durante la semana y hacía turnos de 12 horas como mesera los fines de semana. Ganaba R$ 180 por turno. No alcanzaba para pagar la universidad. Marie Claire fue tras su historia y la de otras estudiantes universitarias que recurrieron al sugar dating como forma de financiar sus estudios.
A los dos meses de usar la plataforma, Gabriela encontró apoyo financiero y una conexión personal que no esperaba. Su caso no es aislado. Con el costo de la educación superior privada subiendo año tras año y los empleos informales pagando cada vez menos, el número de estudiantes que recurren a este camino ha ido creciendo en Brasil.
El diploma es lo primero
Para las mujeres entrevistadas, el enfoque es claro: la universidad es lo primero. El sugar dating funciona con reglas acordadas desde el principio, lo que brinda previsibilidad y seguridad para quienes necesitan equilibrar clases, exámenes y vida personal. Esa claridad es lo que más atrae a las jóvenes del artículo.
Más allá del dinero, las universitarias mencionan la mentoría profesional y el acceso a contactos que serían difíciles de conseguir al inicio de una carrera. Para quienes quieran conocer más sobre este mundo, MeuPatrocínio tiene una página que explica qué significa ser una sugar baby.
Hoy la plataforma tiene más de 18 millones de usuarios en todo Brasil, incluyendo grandes polos universitarios como São Paulo y Belo Horizonte.
Fuente: Revista Marie Claire